viernes, 16 de marzo de 2012

"Lamento y esperanza"-comentario

Este es el comentario del poema Lamento y esperanza del libro Las nubes (1937-1940). Durante su escritura, el poeta Luis Cernuda permanecía en el exilio.
Lamento y esperanza
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jueves, 15 de marzo de 2012

"No decía palabras"-comentario

Evolución del poeta.

   En sus inicios, Cernuda, toca la poesía pura, el clasicismo y el surrealismo, pero a partir de 1932 inicia un estilo cada vez más sencillo, sin ritmos muy marcados, carente de rima, deja atrás el lenguaje brillante utilizando uno mucho más coloquial aunque también pensado, y está lleno de imágenes. Es perceptiple la sustitución de la anterior musicalidad elegante, garcilasa, por un ritmo seco y duro y la renuncia a toda ornamenta en favor del concepto, este estilo alcanza su plenitud en Desolación de la Quimera (1962).

miércoles, 14 de marzo de 2012

Relación de la poesía de Cernuda con la Generación del 27.

   Cernuda, al igual que los otros componentes de la Generación del 27, comparte la amplia formación intelectual, el rechazo de estilos de épocas anteriores, influjo del surrealismo (que se dejó notar, sobre todo, en la aparición de imágenes poco lógicas, sin aparente relación entre ellas), la utilización del verso libre frente la versificación tradicional y la preocupación social y política (que alcanzó mayor importancia en los años de la República y de la guerra Civil).


   A parte, Cernuda tiene un estilo propio en el que destaca la oposición entre realidad y deseo. Manifiesta una actitud contradictoria respecto de la realidad: la detesta y a la vez la ama. En ella, se encuentra la belleza perceptible que el poeta ha de fijar, porque es un mediador entre lo transitorio y lo inmutable y puede transmitir lo esencial, la idea de perfección y armonía, el conflicto entre placer y dolor, la soledad y su nostalgia a España. También destacan los símbolos e imágenes visionarias, los versos libres y las formas clásicas rígidas.
   Además aparecen otras constantes:
  • El amor: muchas veces, constituye una actitud de rebeldía frente las normas sociales. El amor que no puede concebirse sin erotismo, también dolor porque se acaba.
  • La soledad: la vida del individuo es una constante lucha contra la soledad, de la que sólo el amor puede salvarlo. Sin embargo, el amor siempre se acaba y sólo queda el recuerdo. El olvido vence  la pasión amorosa y deja un rastro de infelicidad y amargura.
  • El tiempo: el tiempo permite que las cosas duren. Sólo es posible captar lo permanente por medio de la fusión con el instante.
  • La naturaleza: se presenta como recuerdo o búsqueda, es el paraíso perdido y a la vez significa felicidad, belleza y perfección.
   A lo largo de su vida, Cernuda, tuvo a su lado personas que lo ayudaron a seguir con su obra, por otra parte, otras lo criticaban de forma negativa.
  En 1926 viaja a Madrid; colabora en La Verdad, Mediodía y Litoral, esta última la revista malagueña del matrimonio formado por Manuel Altoaguirre y Concha Méndez, a los que siempre les unirá una gran amistad, incluso en el exilio mexicano.
   En 1927 publica su primer libro lírico, pero es atacado por Juan Ramón Jiménez, quien considera a este libro demasiado influido por Jorge Guillén; esto no se lo perdonará nunca Luis Cernuda.
   En 1928 fallece su madre, visita a sus amigos malagueños (Altoaguirre, Prados, Méndez e Hinojosa); marcha a Madrid, donde conoce a Vicente Aleixandre. En noviembre Salinas le ayuda a conseguir un lectorado de español en la Universidad de Toulouse; viaja también a París, donde se aficiona al cine.
   En 1931 Federico García Lorca le presenta a un joven actor gallego llamado Serafín Fernández Ferro y Cernuda se enamora locamente de él; pero este sólo lo quiere por conveniencia cuando necesita dinero; este amor insatisfecho inspirará sus libros.
   En 1932, Gerardo Diego lo incluyo en su Antología y, concluída su relación con Serafín, Cernuda se involucra en el proyecto de las Misiones pedagógicas.
   En 1959, con motivo del fallecimiento de Manuel Altoaguirre, se ocupa de editar las Poesías completas de su amigo y empieza a mantener correspondecia con jóvenes poetas españoles.
   En 1960 expresa su admiración por su amigo Federico García Lorca y enjuicia con severidad la obra de Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas y Jorge Guillén.

Generación del 27

Los autores que suelen incluirse dentro del grupo son: Dámaso Alonso, Pedro Sañinas, Jorge Guillén, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Emilio Prados, Gerardo Diego y Manuel Altoaguirre.
   Algunos sectores de la crítica incluyen además a otros escritores como Juan José Domenchina, José Mº Hinojosa, Pedro Garfias o María Zambrano.
   Algunos críticos vas más delante y consideran que el Grupo del 27 no es un movimiento exclusivamente literario, sino que puede y debe abrirse a otras artes. Por esa razón entienden que artistas como Luis Buñel o Salvador Dalí deben formas parte de la nómina del Grupo.
En la siguiente línea del tiempo aparecen por orden cronológico con su biografía y fecha de muerte los principales integrantes de este grupo.




viernes, 9 de marzo de 2012

Antología poética de Cernuda

El trabajo proximamente realizado será sobre esta antología, aquí os la dejo para que podáis echarle un vistazo cuando queráis.


Luis Cernuda (1902-1963)

Nació en Sevilla. Se licenció en Derecho y, en 1928, al morir su madre, se instaló en Málaga, donde entró en contacto con los poetas del Litoral.
Ya en Madrid, reforzó su amistad con otros integrantes de la generación del 27. Por mediación de Salinas, pudo ir a Toulouse como lector de español. Regresó en 1929. En 1931, Federico Gacía Lorca le presenta un joven actor gallego del que se enamora locamente, pero este no le corresponde sino sólo cuando necesita duinero, este amor lo ispirará es sus libros Donde habite el olvido y Los placeres prohibidos.
En los años siguientes, su actitud se fue politizando y, en 1934, colaboró con las Misiones Pedagógicas, que tenían por objeto hacer llegar la cultura a las zonas rurales más desatendidas.
En 1938, marchó a Gran Bretaña para pronunciar unas conferencias y ya no regresó a España. Ejerció como profesor en distintas ciudades y, en 1952, se instaló definitivamente en México; allí se enamora de un culturista, Salvador Alighieri, que había conocido en las vacaciones de 1951. A él están dedicados los Poemas para un cuerpo. En 1963 fallece.
Cernuda se dedicó también a la crítica literaria, en obras como Estudios sobre poesía española contemporánea (1957), Pensamiento poético en la lírica inglesa (siglo XIX) (1958), Poesía y literatura (1961) y Poesía y literatura II (1965). En <<Historial de un libro>> (incluído en Poesía y literatura) expone las hondas impresiones que le produjo la acogida negativa de su primer libro, Perfil del aire, experiencia que lo marcaría para el resto de su vida.